SALSAMENTARIA ALEMANA

Un mágico mundo aparece como película sin estrenar. Nos adentramos en asombrosa historia de Paladar y Exquisitez. Las inspiraciones intentan hallar caminos al relatar fascinantes historias. Acontecimientos permiten ubicarnos en medio de inagotables cascadas compuestas por sensaciones y sentimientos. Toda familia está rodeada por hogar y descendencia con raíces. La incipiente pluma empírica recorre senderos con profundos arraigos. Relatar en tierra hermosa, asentamiento ubicados en Norte de Santander y circundante con bella San José de Cúcuta.

Hermosa historia rescata valores sublimes del hombre, hogar y familia. Wolfgang Bochmann dejará a las nuevas generaciones ejemplarizante sentido de responsabilidad, creatividad, emprendimiento y transformación al paso de los tiempos. Muchos encuentros con murallas de dificultad, pruebas de tenacidad, labrar vida con sudor, también implico errar y levantarse. Hijo predilecto de Pamplona, aunque Cúcuta reclama un pedacito de esencia llegada para crecer y hacer progresar el laborioso ser.

En 1933 nace Wolfgang Bochmann en Alemania. Su niñez debió sobrepasar el doloroso estigma de la guerra. Creció con abuelos en pequeño pueblo Hainichen. Tan solo 50 Km por delante se encontraba la hermosa ciudad Dresden. En 1945, con tan solo 12 años, Wolfgang observó el brutal e inmisericorde bombardeo sobre Dresden, aún recuerda aquella noche angustiosa y fatídica, jamás olvidaría su corazón.

El infante vio arder toda Dresden, vio teñirse el cielo por destellos con grandes llamaradas, eran cientos de bombas incendiarias. Esa noche fallecieron miles de civiles. Sufrió temor de esperar el mismo destino. Atrás quedo el dolor, ahora la bella Pamplona parece fuente interminable formada en sudores de ancestro trabajador, revive esperanza en medio de hermoso paisaje natural, senderos rodeando ese lindo pueblo, lejanas tierras Alemanas parieron una bella estancia. Nacerán de allí delicias para Norte de Santander. Laberintos apasionantes persiguen huellas de osado viajero proveniente del territorio Europeo.

El jovencito ahora es hombre curtido, avizoró incertidumbres, angustias y odiseas, nunca es fácil arrancar vida nueva en mundo desconocido. Sueños persiguen pasos en medio de retos incalculados. Siempre buscamos encontrar sólidos cimientos y enarbolar desprevenidas alegrías. El protagonista nunca imaginó aferrarse a raíces puras del pueblo Nortesantandereano y quedaría tallado por siempre en cortezas de centenarios árboles.

Cuentan leyendas de la guerra, por aquella época los jóvenes en Alemania eran obligados, debían pertenecer a denominadas Juventudes Hitlerianas, eran adoctrinados de Fascismo casi al nacer, el joven Wolfgang Bochmann no fue excepción. Conoció el hambre, amarga desesperación con estómago vacío, únicamente el pan logra calmar la ansiedad. Fueron días aciagos con dolor y desesperanza. Vendrían nuevos amaneceres en medio de neblina pamplonesa.

El ayer tenía frente joven, llegó dibujando ideas en profundos sentimientos devenidos del corazón. Un honor como cucuteño relatar y plasmar inagotable fuente, una existencia destellando pasiones, sin dudar, una existencia desplegando historias por contar.

Fue aventajado joven con aspiraciones sencillas, vino dispuesto a vencer dificultades, trazar un futuro, se fortaleció con proyección objetiva, se defendió desenfundando un gran sentido de responsabilidad y disciplina férrea. Una técnica abrumadora en artes para elaboración de productos de charcutería y secretos aliñados resguardados. Creador del buen gusto en la mesa. Paladar y Exquisitez.

LLEGÓ A COLOMBIA-Nos ubicamos a mediados década del 50, piso su amada Pamplona y expreso: Aquí me sacarían solo en ataúd, aquí me quedare para siempre. Dicen los baúles ataviados con leyendas, un memorable día, Wolfgang estaba sentado en restaurante La Pilarica, ubicado contigo a la esquina del parque. Entonces vio pasar unas bellas piernas espectaculares, pego un grito y salió corriendo. Ahora, casi 6 décadas en feliz matrimonio y hermosa unión, todo surgió de aquel instante. Su señora esposa y compañera de vida, Nora Cardenas de Bochmann, oriunda de Medellin. Frutos reflejados en 4 hijos, Erika, Herta, Wolfgag y Lina María. Suman seis adorados nietos, Andres, Renata, Nicole, Isabella, Sophia y Mathías.

Destreza inigualable con dotes innatos se dejaron ver, convertía carne en sabores procesados sin dejar de lado toque artesanal. Amante del exquisito sabor del mejor jamón. Un talento, un don, un privilegio, un conocimiento, un aroma igual sin cambiar al paso de las décadas. Un verdadero científico artesanal del sabor, la mezcla, el aliño y delicias del paladar. Muchas veces hombres de espíritu optimista, quienes proyectan objetivos y metas retando el destino, ellos también guardan lágrimas en silencios y procuran entornos con alegrías satisfactorias.

Fundó en 1958 esa legendaria empresa Salsamentaría Alemana Ltda, Carnes de Pamplona. Junto a socio y amigo, hijo de padres alemanes Ernesto Otto Faber. Especializada en producción de Jamón, Chorizo, Mortadela y Salchichón. Descripción fundamental, elaborar y comercializar productos cárnicos embutidos.

ACÁPITE-En 1895 una familia cucuteña intentó artesanalmente elaborar un jamón de Chivo-Cabra. Es animal tradicional de la Cúcuta antigua. En actualidad desde 2017 en población de España, ya elaboran Jamón de pierna de Chivo-Cabra y Jamón prensado de Chivo-Cabra. El único capaz de lograr pruebas artesanales y experimentales, indiscutiblemente seria Don Wolfgang Bochmann. Podría traernos la historia antigua tradicional a nuestra mesa.

Algunos creyeron ver al férreo hombre de acero como infinito, siempre anido en su corazón el más grande sentido Familiar. Gran afecto por sus gentes, sus amigos y el trabajo. Le gustaba hacer lo que siempre hizo, experimentar en artes de los embutidos. Pareciera hechura con mezcla de gruesa corteza de pino pamplonés. El tiempo jamás parece derrotarlo, la victoria hace parte de los trabajos dedicados, los denodados, sacrificados, disciplinados y entregados.

Dolores resguarda en silencios, alegrías expresadas en infinita dedicación por proveer manjares con alta calidad. Siempre fue igual, Jamás cambió, sigue siendo el mismo 70 años atrás. Siempre hombre sencillo, servicial, trato humilde y portador de las buenas maneras. Su obsesión conseguir excelente calidad del producto, un arduo proceso atinado con metas trazadas. Nada fue al azar, la suerte fue su perseverancia. Algunas veces toques de suerte hubo para arrancar. El aliño el secreto mejor guardado y todo confabulo en el horizonte. Nacido para vencer con base en laboriosidad de oficio. Sello tradicional memorable con garantía y calidad, cien por ciento Bochmann.

Incansable trabajador, gran padre, esposo, abuelo, hijo, nieto y amigo de sus amigos. Siempre servicial, atento y acomedido. Metódico, responsable y organizado. Corazón noble, justo y equilibrado. Levantó familia con sudor. Hombre honrado, leal y cumplidor. Cuando muchos pontificaban levantaría pesares, él levantó una fábrica.

Cabe recordar en 1983 cuando Herta, hija de Bochmann estaba representando a Pamplona y quedó electa Reina Señorita Norte de Santander, el famoso periodista Juan Gossaín acudió a Chinacota en calidad de corresponsal de prestigiosa Revista Semana y describió: Un Alemán colorado como camarón, parece un Vikingo, muy entusiasmado gritaba efusivo repetidamente VivaK PamplonaK VivaK PamplonaK …

Cuando parecía levantar malos augurios, levanto ejemplo a seguir. Cuando apareció el cielo encapotado, levantó la esperanza. Cuando la luna estaba oscura, levantó creer, levantó resurgir y levantó progresar. Nada detuvo su esmero para proveer productos de calidad.

Dejo el sudor en la arena cada día, resguardo para siempre el bienestar de los suyos. Rigurosa disciplina transformando muchas vidas, muchas personas y muchas familias. Los hijos de ciudadanos Alemánes que llegaron a nuestras bellas tierras, son tan Toches como los mismos cucuteños. Ellos proveyeron en forma esencial a nuestro desarrollo y dejan enseñanzas en campos productivos.

Era director, gerente, empacador, técnico del proceso, repartidor, cobrador, chofer, cargador. Era todo, hizo de todo para levantar una marca, una empresa, un apellido y una familia. Dios premio su constancia y su honrada entrega. Wolfgang Bochmann hizo posible y hasta lo imposible le temió. Ahora apreciar el exquisito sabor surgido de manos esmeradas, son tradición, identidad, recordación y sentido de pertenencia. Norte de Santander gano un hijo aventajado.

Miles de ojos le vieron bajar a Cúcuta constantemente en diminuto carrito, incansable subía y bajaba. Luego adquirió un camioncito tipo cava y contrato ayudante repartidor. Mostró estrategia basada en especial atención a sus clientes y suprema calidad.

En lides comerciales muy serio, pero amante del trato amable y especial atención. Jamás descuido un segundo la calidad. Perseveró y nunca dejo de perseverar. Alcanzó un nombre, un espacio, un reconocimiento y una admiración hecha a pulso. Comerciante leal, honesto y cumplidor. Nunca abandono sus clientes y por siempre procuro su bienestar. Los valores, los principios y la lealtad hicieron parte del sello comercial. Creer y poder parecen sello formado por esfuerzo y sacrificio.

Hombre apreciado, querido, respetado, admirado, verdadero símbolo de la tenacidad. Símbolo de Pamplona. Símbolo del hombre del hogar y la familia. Pamplona se apoderó de hijo predilecto, familias cucuteñas tradicionales también le sentimos algo nuestro.

Parece una temeridad, pero debo escribirlo a los cuatros vientos. El jamón de la Salsamentaría Alemana de Pamplona con sello Don Wolfgang Bochmann, patentó un proceso cultural, turístico y No simple producto gastronómico. Sin dudar, el mejor jamón del mundo, el mejor jamón del universo y el mejor jamón del planeta tierra. La Reina Isabel, el Príncipe Carlos, el Rey Felipe, desconocen una verdadera exquisitez. Deberán mandar unos sendos jamones con secreto pamplonés a las Casas Reales.

Para quienes no sabían y no sospechan, Bochmann por siempre un acérrimo practicante y apasionado del deporte del GOLF. Participó en torneos del Club Tenis de Cúcuta. Dejo grata recordación y grandes amigos. Hoy, gracias a Dios sigue férreo e imbatible con 87 años, denodada labor con disciplina, constancia y cabalidad.

El valor de la constancia venció y sobrepaso cualquier obstáculo. La Salsamentaría Alemana de Pamplona, significa para el Departamento Norte de Santander un símbolo de identidad, arraigo, idiosincrasia y costumbre.

FIN

Crónica escrita por Eduardo Jose Diaz Fuentes!! Muchas gracias!!!

WOLFGANG BOCHMANN: Historia de Paladar y Exquisitez

Por EJDF